Los puntos limpios

     En los puntos limpios se recogen los residuos urbanos de origen doméstico que no son objeto de recogida domiciliaria. El usuario deposita, en los contenedores habilitados para ello, los residuos separados para facilitar su recuperación, reciclado o eliminación posterior.

 

     Cuando el usuario se acerca al punto limpio a depositar los residuos, un operario del mismo le indicará donde y como debe depositarlos. También existen carteles indicadores en cada contenedor que informan sobre el tipo de residuo que debe ser depositado en cada uno de ellos.

 

     Los puntos limpios solo podrán ser utilizados por los ciudadanos particulares que podrán acceder a las instalaciones tanto a pie como en vehículo particular, siempre y cuando no exceda de 3.500 Kg de tara.

 

     Los principales objetivos de un Punto Limpio son los siguientes:

  •      Evitar el vertido incontrolado de aquellos residuos que no pueden ser eliminados a través de los servicios convencionales de recogida de basuras urbanos.
  •      Fomentar la separación en origen de los residuos, recepcionándose en distintos contenedores diferenciados entre sí.
  •      Aprovechar los materiales contenidos en los residuos que sean susceptibles de ser valorizados, consiguiendo el mayor ahorro energético y de materias primas y reduciéndose el volumen de residuos a eliminar.
  •      Buscar la mejor solución para cada tipo de residuos con el fin de conseguir la máxima valorización de los materiales y el mínimo coste en la gestión total.
  •      Fomentar la implicación y participación de los ciudadanos en una gestión de los residuos respetuosa con el medio ambiente.